

¿Quieres transmitir a tus hijos unos hábitos de vida que les permita crecer sanos y felices?
No se trata solo de evitar que contraigan infecciones o enfermedades, sino de enseñarles a disfrutar de una vida activa y equilibrada.
A continuación te damos 5 consejos para fomentar hábitos saludables en los más pequeños de la casa, pero recuerda:
La mejor enseñanza comienza con el ejemplo.
Si tienes hijos, sobrinos, nietos, esto ya lo sabes. Los niños aprenden observando e imitando a sus mayores. Así que, ¡educa siempre con el ejemplo!
1. Promueve una alimentación real y nutritiva
Los alimentos que das a los niños influyen de forma directa en su crecimiento, energía y salud.
Por eso, si tuviera que darte un único consejo, sería este:
Saca de sus platos los alimentos ultraprocesados.
Los productos ultraprocesados, incluso los que están dirigidos a los niños, están cargados de azúcares, grasas de mala calidad y aditivos artificiales. No son recomendables en absoluto, ni para ti, ni para tus hijos. A veces es mejor que coman menos en lugar de tomar esos alimentos.
En su lugar, intenta que coman comida real: frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y proteínas de calidad.
Sabemos que a veces conseguir que los niños coman algunos alimentos no es tan fácil, pero hay algunos trucos que pueden ayudarte:
- No compres ultraprocesados: si solo tienes alimentos y platos saludables en la cocina, tendrán que elegir alguno de ellos cuando tengan hambre. Y para ti será más fácil dirigirles, en especial si sabes que no tienes estos productos.
- Ten una bandeja con fruta de temporada a la vista: dales la opción de llevarse a la boca algo dulce pero sano cada vez que les apetezca.
- Juega con los colores, formas y sabores: si comen pocos alimentos, añade algún ingrediente que les guste a todos los platos. Por ejemplo, si quieren todo con tomate, añade tomate natural triturado para que puedan mezclarlo con otros ingredientes del plato que no les gustan tanto.
- Ofrece frutos secos cuando pidan chucherías: los frutos secos crudos o tostados (mejor que fritos o salados) sacian los antojos a la vez que aportan nutrientes esenciales y grasas saludables.
También te dejamos una buena lista de ideas de comidas y snacks saludables para niños en este artículo.
2. Anímales a hidratarse de verdad
Una buena hidratación es esencial para que el cuerpo funcione de forma correcta: favorece la concentración que tanto necesita en el colegio y regula el calor corporal cuando están haciendo deporte o correteando con los demás.
Sin embargo, intentar saciar la sed con los típicos zumos azucarados y refrescos industriales no solo no ayuda, sino que es contraproducente.
¿Recuerdas el consejo número 1? Pues el consejo número 2 va en la misma línea:
Saca de sus vasos las bebidas ultraprocesadas.
Aunque a veces parezcan inofensivas, contienen más azúcar de la que imaginas y les altera el sentido del gusto. Cuanta más azúcar toman, más azúcar quieren.
Lo ideal es que beban más agua, ¿pero cómo? Aquí te damos algunas estrategias:
Botellas bonitas
Consigue que la botella donde van a beber agua les encante, ya sea por los colores o los dibujos.
En Kimetz tenemos algunas opciones que suelen triunfar bastante entre los más pequeños (y los que ya no lo son tanto):
Infusiones sin teína
Algunas infusiones de frutas o florales son tan sabrosas que resultan perfectas para introducir a los más pequeños al mundo de las infusiones y conseguir así que beban agua con su sabor favorito.
Algunos ejemplos muy aromáticos son:
Otras alternativas
Si no consigues que dejen de pedirte zumos o refrescos industriales, comienza ofreciéndoles una alternativa más saludable, como zumos caseros o kombucha.
3. Enséñales una buena rutina de sueño
Dormir bien es tan importante como comer bien. Un descanso adecuado mejora el rendimiento escolar, la memoria, la atención y el estado de ánimo.
¿Quieres que tu hijo duerma lo suficiente? Prueba con estas rutinas:
- Asegúrate de que cenan temprano y no muy pesado.
- Invítales a darse un baño justo antes de irse a la cama.
- Acostúmbralos a leer un cuento o libro antes de dormir.
- Apaga las pantallas al menos una o dos horas antes.
- Baja la intensidad de las luces de la habitación.
- Pon música relajante muy bajita si tienen problemas para conciliar el sueño.
Además de estos consejos, muchas de las recomendaciones para dormir de este artículo para adultos también pueden aplicarse a un niño.
4. Propicia que jueguen y hagan deporte al aire libre
Realizar actividades al aire libre tiene efectos positivos en más aspectos de los que ves a simple vista:
- Mejora la forma física.
- Fortalece el sistema inmunológico.
- Mejora el estado de ánimo.
- Reduce el estrés.
- Regula el sueño gracias a la exposición a la luz natural.
- Activa la producción de vitamina D.
- Desarrolla sus relaciones sociales.
¿Te faltan ideas de juegos o deportes al aire libre para tus hijos este verano?


Aquí tienes algunas ideas:
- Montar en bicicleta o patinete, ya verás cómo se mueven.
- Paseos o excursiones por la naturaleza que tengas cerca de casa: parques botánicos, montaña, costa…
- Deportes de equipo que se realicen al aire libre: fútbol, baloncesto, tenis, voleibol, balonmano…
- Nadar en piscina o mar cuando el tiempo lo permita si les gusta el agua.
- Labores de jardinería en el patio o la terraza de casa.
- Jugar a escalar y perseguirse entre los castillos del parque con los amigos.
5. Involúcralos en la cocina
Cuando los niños participan en la preparación de los alimentos, están más dispuestos a probarlos. Además, cocinar juntos fortalece el vínculo familiar y también es una vía fantástica para que aprendan sobre nutrición, texturas y sabores.
¿Mi recomendación? Dales una receta fácil o una tarea concreta que puedan hacer ellos solos, aunque sea siempre bajo tu supervisión.
La sensación de independencia, de poder preparar un plato o parte del plato por ellos mismos, mejorará la experiencia, haciendo que ganen en autoestima, autonomía y seguridad.
Aquí te dejamos algunas ideas:
- Mezclar ingredientes para preparar una ensalada bien colorida y sabrosa, como estas ensaladas de verano rápidas y nutritivas.
- Expandir masa de pizza casera que hayas preparado con antelación y añadir ingredientes ya cortados antes de que tú las metas en el horno.
- Dar forma a masa para galletas, trufas o bombones como los de estas recetas navideñas.
Y ahora, a fomentar hábitos saludables desde el ejemplo
Recuerda que los niños aprenden de lo que ven. Si quieres fomentar hábitos saludables en ellos, la mejor forma de hacerlo es predicar con el ejemplo.
Aprovecha esta oportunidad para cultivar hábitos saludables en todo tu hogar, no solo con tus hijos.
Eso sí, recuerda que para adquirir un hábito necesitamos tiempo, tanto niños como adultos. Así que ármate de paciencia y ve añadiendo cambios poco a poco, con cariño y coherencia.
Cuéntanos, ¿qué hábito saludable crees que necesitas enseñar primero a tus peques? Te leemos en los comentarios.














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