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¿Por qué te cansas tanto en invierno?

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¿Por qué te cansas tanto en invierno?

¿Te has dado cuenta de que en invierno la naturaleza parece detenerse?

Los árboles de hoja caduca pierden sus hojas, algunos animales hibernan, otros preparan su despensa para la escasez de alimentos.

Del mismo modo, nuestro cuerpo también necesita descansar y recargar fuerzas durante el invierno. Y, sin embargo, las obligaciones familiares, el trabajo y los imprevistos rara vez nos permiten darnos esta pausa. 

Por eso es habitual que te sientas especialmente cansada durante el invierno. El agotamiento físico y mental a veces es tan extremo que conlleva episodios de letargo e incluso crisis existenciales. 

¿Quieres recuperar la energía vital que te está robando el invierno? Aquí te damos algunas claves. 

El agua y las emociones 

En la medicina tradicional china, el agua simboliza la profundidad, la introspección y la capacidad de adaptación. Por eso cobra especial importancia durante el invierno, un momento de reposo y conservación de energía. 

Así como el agua en la naturaleza puede fluir de forma suave o modificar el paisaje con su fuerza, este elemento refleja nuestra capacidad para fluir y adaptarnos a lo que sucede en nuestra vida. Sin embargo, si está en desequilibrio puede «estancarnos» en el miedo o la inseguridad y bloquear nuestra energía vital. 

¿Pero cómo mantener tu elemento agua en equilibrio?

Por dónde fluye tu agua

Según la medicina tradicional china, el riñón es el «maestro del agua» y el almacén de la esencia vital conocida como «jing», una energía heredada de nuestros padres que determina nuestra vitalidad, longevidad y capacidad para enfrentar el estrés. 

Así, cuando los riñones están sanos y fuertes, sentimos seguridad, confianza y energía, mientras que cuando tienen algún problema, tendemos a sentir miedo, cansancio y vulnerabilidad.

Un golpe de frío en invierno es más que suficiente para debilitar la función de los riñones, por eso es tan importante cuidarlos con una alimentación adecuada, calor corporal y descanso suficiente durante esta época del año.

¿Cómo están tus riñones?

Algunos síntomas de desequilibrio en el elemento agua y, por lo tanto, en tus riñones, son los siguientes: 

  • Cansancio extremo. 
  • Dolores lumbares. 
  • Dificultad para concentrarte.
  • Baja motivación. 
  • Miedos exagerados o frecuentes.
  • Sensación de inseguridad.
  • Frío constante, especialmente en pies y manos.
  • Sensación de mareo o inestabilidad en el equilibrio.

Si estás sufriendo alguno de estos problemas o una combinación de ellos, aquí tienes 3 prácticas sencillas que te ayudarán a recuperar el equilibrio durante los meses de invierno. 

Rutinas para apoyar la función renal y recuperar el equilibrio

1. Consume alimentos que calienten y nutran tus riñones

Las sopa, guisos e infusiones calientes son ideales para calentar el cuerpo, pero resultan especialmente nutritivos para tu riñón si incluyen uno o varios de estos ingredientes: 

  • Azukis. Estas pequeñas judías rojizas tienen propiedades tonificantes, por lo que favorecen la capacidad del riñón para drenar líquidos y recuperar su energía. 
  • Kombu. Esta alga marina es rica en yodo, calcio, magnesio y hierro, minerales esenciales que facilitan la correcta función renal. 
  • Sal marina sin refinar y agua de mar. Sus propiedades beneficiosas para el riñón también residen en sus minerales naturales. Eso sí, recuerda consumir estos productos en muy pequeñas cantidades para no sobrecargar los riñones. 
  • Kuzu. Este espesante es muy nutritivo y ejerce una función calmante que ayuda a  fortalecer el sistema digestivo y los riñones. Ideal para añadirlo a tus sopas y guisos. 
  • Umeboshi. Al estar fermentadas, las ciruelas umeboshi son ricas en probióticos. Además, su sabor ácido y salado tiene una acción revitalizante que ayuda al riñón a recuperar energía. 
  • Té kukicha. Esta variedad de té tiene un efecto calmante gracias a sus propiedades alcalinas y su bajo contenido en teína, por lo que favorece la creación de momentos de recogimiento y descanso durante el invierno. 

2. Conserva el calor corporal 

Si vives en Navarra o alrededores, como nosotros, no necesitas que te recordemos lo importante que abrigarte bien en invierno, ¿verdad? 

Es probable que ya salgas de casa con el anorak cerrado hasta los ojos, una bufanda dando varias vueltas a tu cuello, los guantes siempre puestos e incluso un gorro de lana que te cubra hasta las orejas. 

Sin embargo, a veces nos olvidamos de proteger una de las zonas más sensibles de nuestro cuerpo en esta época del año y en contacto directo con nuestros riñones: la zona lumbar. 

¿Cómo proteger esta zona? 

  • Cubre bien tus lumbares con ropa al salir de casa (pantalones altos, camisetas térmicas por dentro de los pantalones, fajas de algodón, haramakis, etc.)
  • Si sientes molestias, aplica calor con una manta eléctrica, bolsas de agua caliente, emplastos de sal o sacos térmicos

3. Practica la introspección

Este es el mayor problema de muchas amatxus: nunca tienen tiempo para ellas mismas. 

Y, sin embargo, es esencial reservar unos minutos al día para dedicártelos a ti misma. Porque si no cuidas de ti, ¿cómo podrás después cuidar del resto de tu familia? 

Practica la introspeccion en invierno

Puedes comenzar con 5 minutos al día, o algo más si solo puedes hacerlo uno o dos días por semana. Sean los que sean, dedícalos a meditar, respirar, descansar o reflexionar sobre cómo te sientes, cómo te encuentras. El objetivo es calmar la mente, estar contigo misma y empezar a conocerte mejor. 

En el programa «Haz Sonreír tu Digestión» cada domingo invitamos a realizar un ejercicio de introspección y autoescucha similar, aunque bastante más completo y enfocado en los objetivos de cada persona. ¿Podría ser el domingo también tu momento de calma y reflexión? 

Y ahora, a cuidar tu energía durante el invierno

El elemento agua tiene una conexión directa con nuestras emociones y niveles de energía, en especial debido a su relación con la función renal. 

Un desequilibrio en este elemento, y por tanto en nuestros riñones, puede desencadenar mayor sensación de miedo, inseguridad y cansancio. Por eso es tan importante cuidar de este órgano y permitirnos momentos de calma y reflexión durante el invierno. 

Ahora ya sabes qué alimentos pueden ayudarte a conservar el calor y energía que reside en tus riñones. 

Pero recuerda, este tiempo también requiere de calma. ¿Has decidido ya qué momento del día (o qué día) vas a reservar para practicar la autoescucha? Cuéntanoslo en los comentarios.

2 respuestas a «¿Por qué te cansas tanto en invierno?»

  1. Avatar de Inés
    Inés

    Súper interesgarria hemen aipatzen duzun guztia Lorea
    Eta oroitarazteko balio izan dit.
    Milesker

    1. Avatar de Alberto
      Alberto

      Aunitz pozten naiz Ines. Eskerrik asko

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