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Cómo saber si sufres inflamación de bajo grado

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Como saber si sufres inflamacion de bajo grado

La inflamación de bajo grado es un estado de inflamación constante que apenas provoca síntomas evidentes en tu cuerpo, al menos no al principio. 

Sin embargo, con el tiempo esta situación puede afectar a tu salud, ya que contribuye al desarrollo de problemas crónicos tan serios como la diabetes, ansiedad, enfermedades cardiovasculares, obesidad o trastornos neurodegenerativos.

La «pandemia» silenciosa 

Se está volviendo una situación tan común que ya hay quien habla de «pandemia de inflamación de bajo grado»

Sin embargo, no se trata de un virus ni de una bacteria, sino de un problema ligado a nuestro estilo de vida: una dieta poco saludable unida a un estado de estrés crónico, tendencia al sedentarismo y exposición constante a sustancias tóxicas.

¿Lo bueno de este tipo de «pandemia»? Que está en nuestra mano tomar medidas para reducir su incidencia y sus efectos a largo plazo sobre nuestra salud. 

Por qué es tan fácil sufrir esta inflamación

La respuesta a esta pregunta es muy simple: la inflamación de bajo grado está tan extendida porque son nuestra rutina y modo de vida los que la provocan.  

Por ejemplo:

  • Caemos en la «comida rápida». El consumo excesivo de alimentos ultraprocesados, ricos en azúcares, harinas refinadas y aditivos artificiales favorece la inflamación. 
  • Tenemos estrés crónico. Estar bajo presión de forma constante aumenta nuestros niveles de cortisol durante demasiado tiempo, lo cual puede debilitar el sistema inmune y promover la inflamación. 
  • Dormimos poco y mal. La falta de sueño también afecta al equilibrio hormonal y metabólico de nuestro organismo, incidiendo en nuestros niveles de inflamación.
  • Nos volvemos sedentarios. El cansancio acumulado por estrés y falta de sueño nos lleva a movernos menos y dejar el ejercicio físico para otro día, pero esto reduce nuestra capacidad corporal de controlar la inflamación.
  • Entramos en contacto directo con toxinas. La contaminación ambiental y la exposición a metales pesados, pesticidas y otros disruptores endocrinos también contribuye a un estado inflamatorio.

Los síntomas más comunes de la inflamación de bajo grado

Si sufres de este tipo de inflamación, es probable que apenas lo notes al principio. Sin embargo, después de un tiempo podrás identificar sus efectos a través de estos síntomas: 

  • Dolor articular o muscular sin causa aparente.
  • Sensación de hinchazón y molestias intestinales o digestivas. 
  • Desorientación y dificultad para concentrarte.
  • Aumento de peso o dificultad para perderlo.
  • Problemas en la piel, como acné o envejecimiento prematuro.
  • Cansancio constante y falta de energía.

¿Estás experimentando uno o varios de estos síntomas? Entonces es el momento de ponerle freno a la inflamación de bajo grado. 

5 formas de combatir la inflamación de forma natural

Si lo que causa la inflamación de bajo grado es nuestro ritmo de vida, la solución pasa por cambiar de hábitos.

Pero recuerda, para adoptar de verdad un nuevo hábito saludable es importante introducir cambios muy poco a poco, asentando bien cada uno de ellos antes de pasar o intentarlo con el siguiente. En este artículo te proponemos un ejercicio realista para crear hábitos saludables y mantenerlos.  

Aquí te damos algunas ideas: 

1. Introduce en tu dieta alimentos antiinflamatorios

Reduce el consumo de ultraprocesados y dale prioridades a las frutas, verduras, grasas saludables (como las del aceite de oliva y el omega-3, presente en pescados y algas). 

Si quieres ir un paso más allá, prueba a introducir en tus menús recetas que lleven cúrcuma, un potente antiinflamatorio natural. Y recuerda añadirles siempre una pizca de pimienta negra, ya que esto mejora su absorción. 

2. Apóyate en complementos naturales 

Estos suplementos te ayudarán a combatir la inflamación y fortalecer tu respuesta inmunitaria: 

DHA

Los ácidos grasos omega-3 ayudan a equilibrar la inflamación y protegen el sistema cardiovascular y cerebral.

Vitamina D

La vitamina D es esencial para fortalecer su sistema inmune.

Zinc y selenio

Estos minerales esenciales protegen frente al daño oxidativo y favorecen el funcionamiento del sistema inmune. 

3. Muévete todo lo que puedas 

Algo tan simple como caminar ayuda a regular la respuesta inflamatoria. ¡Imagina lo que puedes conseguir con unos pasos más al día! 

Aquí te dejamos algunas ideas para introducir el ejercicio en tu rutina diaria: 

  • Cambia el coche o el transporte público por la bici o caminar. ¿Es demasiado? Aparca a 10 minutos o bájate una parada antes y haz ese tramo a pie.
  • Ponte tu canción favorita a todo volumen y baila como si nadie te viera. 
  • Juega a hacer estiramientos o ejercicios sencillos con tus hijos. En su defecto, ¡juega al pilla-pilla con ellos! 
  • Sigue una clase de yoga, pilates o calistenia desde el salón de tu casa. 
  • Programa una excursión al monte para el fin de semana. 

Sea cual sea, encuentra tu fórmula y muévete. 

4. Pónselo fácil al descanso

Un sueño reparador puede ser una de las técnicas más efectivas frente a la inflamación de bajo grado. 

Si duermes poco o te cuesta conciliar el sueño, te recomendamos seguir los consejos que te damos en este artículo dedicado a personas con problemas de insomnio o malos hábitos nocturnos.

En resumen: 

  • Intenta irte a la cama y levantarte siempre a la misma hora. 
  • Calcula estos horarios para dormir al menos entre 7-8 horas.
  • Evita las pantallas 2 horas antes de irte a la cama. 
  • No cenes de forma copiosa o justo antes de dormir. 
  • Disminuye la intensidad de las luces en la habitación. 

5. Reduce la influencia de los tóxicos

Hoy en día es difícil librarse de la contaminación ambiental, a no ser que decidas irte a vivir al campo. Sin embargo, hay otros tóxicos en nuestro día a día que sí está en tu mano evitar o, como mínimo, reducir todo lo que puedas: 

  • Tabaco
  • Alcohol
  • Químicos

Aunque para abordar los dos primeros puntos necesitarás de tu fuerza de voluntad, puesto que son sustancias adictivas, hoy en día sí puedes evitar la exposición a químicos dañinos en tus productos de higiene íntima y personal, ya que existen cientos de alternativas sostenibles, ecológicas y respetuosas con tu piel.

reducir inflamacion bajo grado

Y ahora, a soltar la inflamación de bajo grado

Aunque se trate de una pandemia silenciosa, la inflamación de bajo grado tiene un gran impacto en nuestra salud, sobre todo a largo plazo. 

La buena noticia es que, al estar causada por nuestro estilo de vida, también está en nuestra mano reducirla. Ahora ya sabes qué alimentación y suplementos pueden ayudarte a controlarla, así como otros hábitos de vida saludables, como hacer deporte moderado, dormir bien y evitar la exposición a tóxicos todo lo posible. 

¿Te cuesta implementar estos cambios de hábitos por ti sola? En el programa Haz sonreír tu digestión te acompañamos de forma personalizada para que alcances tus objetivos de bienestar. Echa un ojo al programa y pregúntanos todo lo que necesites a través del WhatsApp que encontrarás al final de esa página. 

Y ahora, cuéntanos, ¿has notado ya los efectos de la inflamación de bajo grado en tu cuerpo? Te leemos en los comentarios. 

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