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Los virus, ¿te los contagian o los coges tú?

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Los virus, ¿te los contagian o los coges tú?

¿Tú también pillas más virus cuando llegan los días de frío y lluvia? 

Te sale la dichosa pupa en el labio, empieza a gotearte la nariz, te duele la garganta, empiezas a notar los síntomas de una gastroenteritis… 

Parece que todas las enfermedades vienen juntas, ¿verdad? 

No estás sola. La mayoría de personas sufre más infecciones virales en temporadas con fuertes contrastes de temperatura, en especial en mitad de otoño, cuando dejamos de pasar tiempo en la calle para refugiarnos del frío entre cuatro paredes (casa, oficina, centros comerciales, salas de cine, restaurantes…). 

Podríamos culpar de estas enfermedades al aumento de contacto con otras personas y a la falta de ventilación. Sin embargo, no todos los males se deben a los contagios. Tus defensas juegan un papel mucho más crucial en todo esto. 

Piénsalo. Si solo pudieras culpar a los contagios, cada vez que tú enfermas todo tu círculo se contagiaría también, pero eso no ocurre, ¿a que no? 

Es hora de tomar las riendas, de responsabilizarte de tu salud y aprender qué puedes hacer para protegerte frente a los virus que acompañan a la temporada otoño/invierno.

Factores que reducen tus defensas

Antes de poner remedio, necesitas entender qué puede estar afectando a tus defensas, impidiéndoles controlar de forma más eficiente las infecciones virales. 

Aquí te ponemos algunos de los factores principales. Fíjate bien en ellos, porque puede que algunos te sorprendan:  

  • Una alimentación desequilibrada: pasarte el día comiendo o abusar de productos ultraprocesados, ricos en azúcares y grasas saturadas, no solo disminuye la cantidad de alimentos realmente nutritivos que ingieres, sino que además favorece la inflamación de tu intestino y debilita tus defensas.
  • La falta de descanso: dormir poco o mal tiene un efecto directo sobre tu sistema inmunitario, ya que el cuerpo necesita descansar para regenerarse y recuperar el equilibrio y la energía vital. El estrés que provoca la falta de sueño te vuelve más vulnerable a infecciones.
  • El sedentarismo: la falta de movimiento mantiene a tu sistema inmune adormilado, reduciendo su capacidad y velocidad de respuesta frente a los ataques externos. Si quieres que esté activo y preparado, necesitas mantener una actividad física moderada de forma regular. 
  • Tirar balones fuera: quejarte de la situación culpando al frío o a otra persona por haberte contagiado no solo es inútil, sino que además te mantiene en ese círculo vicioso de enfermedad y victimismo estéril. Pregúntate, ¿estás respetando a tu cuerpo, tus necesidades o tus emociones? ¿O te estás poniendo tú misma en situaciones de vulnerabilidad? 

3 claves para tomar las riendas frente a los contagios

La mejor manera de prevenir las infecciones virales es fortalecer tus defensas de forma proactiva en tu día a día. 

3 claves para tomar las riendas frente a los contagios

Si te fijas en las principales causas de tu bajada de defensas en otoño, la solución parece simple, ¿verdad?

  • Comer de forma equilibrada
  • Descansar lo suficiente
  • Hacer ejercicio regular
  • Practicar la autoobservación 

Pero estos consejos son demasiado amplios para ponerlos en marcha todos a la vez, somos conscientes de ello.

Por eso queremos compartir contigo 3 recomendaciones muy concretas que te ayudarán a darle a  tus defensas el empujón que necesitan en esta época del año: 

1. Alimenta tu sistema inmune

El jengibre y la cúrcuma tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, lo que los convierte en aliados naturales del sistema inmune. Puedes preparar una infusión a diario para calentar el cuerpo y fortalecer tus defensas, o añadirlo a cremas y sopas. 

Y hablando de sopas, preparar una de verduras frescas cada semana te dará el aporte de minerales que necesita tu intestino para librarse de todo lo que tu cuerpo no necesita (incluidas las infecciones virales). 

También te recomendamos asegurarte un aporte extra de vitamina D, especialmente en esta época del año en el que los días se acortan y las horas de sol brillan por su ausencia. 

¿Quieres aprender a cuidar tus digestiones y, con ello, tu salud de forma permanente? 

Imagínate librarte de estas molestas bajadas de defensas, de la sensación de pesadez que tienes tras algunas comidas, de no saber cómo organizarte para comer de forma saludable sin pasarte en la cocina unas horas que no tienes. 

Si estás buscando una solución a largo plazo, echa un ojo a «Haz Sonreír tu Digestión», nuestro programa de nutrición online integral que incluye pautas de alimentación, movilidad y mentalidad para mejorar tus síntomas de forma personalizada. 

Está basado en un método que se adapta a tu estilo de vida y a tu familia, y ya ha sido  validado por más de 1000 personas satisfechas. 

¿No tienes claro si esto es lo que necesitas en este momento? Tienes nuestro WhatsApp al final de esta página. Pregunta todo lo que necesites, estaremos encantados de resolver tus dudas. 

2. Practica la prevención

Suplementos como la echinacea, el propóleo y la jalea real son la solución natural perfecta para reforzar tus defensas y prepararte para resistir los ataques de los virus. 

Prevenir es aún más importante cuando hablamos de los más pequeños de la casa, ya que ellos son los que sufren mayor exposición a los contagios durante el curso escolar. 

Estos son los suplementos con echinacea, propóleo y jalea real aptos para niños que más vendemos en Kimetz Belardenda durante esta época del año: 

3. Responsabilízate de tu bienestar

Para tomar las riendas de tu salud te recomendamos comenzar con un ejercicio de autoescucha:

Identifica cuáles son tus necesidades emocionales y físicas para después respetarlas, o lo que es lo mismo, respetarte a ti misma. De esta forma, reducirás tus niveles de estrés y carga mental, lo cual repercutirá en tu salud inmune de forma positiva. 

Escribir un diario puede ayudarte con esta tarea.

¿Necesitas acompañamiento? En el programa «Haz Sonreír tu Digestión» te acompañamos cada domingo durante 3 o 6 meses, según elijas, para que te resulte más fácil realizar este ejercicio de reflexión y autoconocimiento y lo conviertas en un hábito que te ayude a cuidarte y respetarte el resto de tu vida.  

Y ahora, a hacerle frente al frío

Y ahora, a hacerle frente al frío

Como ves, cuidar de tus defensas implica mucho más que evitar los contagios o culpar al cambio de temperaturas. 

Adoptar buenos hábitos, complementar tu alimentación con suplementos naturales y responsabilizarte de tu propio bienestar es la clave para mantener tu sistema inmunitario sano y fuerte. 

Esperamos que estos consejos te ayuden a vivir esta transición otoño-invierno con energía y salud. Y, ya sabes, si necesitas ayuda más personalizada estaremos encantados de acompañarte con nuestro programa de salud centrado en la alimentación y los hábitos.

Cuéntanos, ¿cuáles son las infecciones virales que más sufres en esta época del año? Te escuchamos. 

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